La agrupación mexicana Los Alegres del Barranco se pronunció por primera vez el miércoles (2 de abril) sobre el polémico concierto donde proyectaron imágenes del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, en un auditorio de la Universidad de Guadalajara el fin de semana pasado. El hecho provocó que Estados Unidos les cancelara la visa de trabajo y de turista a sus integrantes, lo que ha generado gran controversia e indignación en México.
En un comunicado y un video publicados en sus redes sociales, el conjunto sinaloense ofreció una disculpa por los hechos ocurridos durante su presentación en el Auditorio Telmex, y expresó que, como agrupación, “jamás fue nuestra intención generar controversia, y mucho menos causar ofensa”. La banda reconoció que como artistas tienen una gran responsabilidad frente a sus audiencias, especialmente con las nuevas generaciones que siguen su música.
Los Alegres del Barranco lamentaron profundamente que una parte de su show haya sido percibida como ofensiva e inapropiada, y reafirmaron que su música está inspirada en contar historias populares dentro de la música mexicana. Sin embargo, también anunciaron que tomarán medidas más rigurosas sobre el contenido visual y narrativo de sus espectáculos en el futuro.
La banda agradeció a sus seguidores por el apoyo y reiteró su compromiso de continuar trabajando con humildad y respeto. Sin embargo, el incidente ha tenido consecuencias más allá de la cancelación de visas por parte de Estados Unidos. El subsecretario de Estado estadounidense Christopher Landau confirmó el martes (1 de abril) en una publicación en Twitter que el gobierno de ese país había cancelado las visas a los integrantes del conjunto mexicano tras la proyección de imágenes “que glorifican al narco”.
Landau señaló que en la Administración Trump se toman muy en serio la responsabilidad sobre el acceso de extranjeros a Estados Unidos, y que no van a extender la alfombra roja a quienes enaltecen a criminales y terroristas. Esta decisión ha generado un debate sobre la libertad de expresión y la responsabilidad de los artistas en cuanto a su contenido y su impacto en la sociedad.
El incidente también ha sido condenado por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien calificó la proyección de imágenes del líder del CJNG como “inaceptable” y “una falta de respeto a las víctimas de la violencia”. Además, la Fiscalía del Estado de Jalisco ha iniciado una investigación por “apología del delito” en contra de Los Alegres del Barranco.
Este no es el primer incidente en el que la música de Los Alegres del Barranco ha generado controversia. La banda ha lanzado algunas canciones con claras referencias a la narcocultura y capos más famosos, lo que ha sido criticado por algunos sectores de la sociedad. Sin embargo, también cuenta con una gran base de seguidores que disfrutan de su música y sus letras.
El caso de Los Alegres del Barranco pone en evidencia la complejidad de la relación entre la música y la violencia en México. Por un lado, la música de narcocorridos ha sido criticada por glorificar la violencia y el estilo de vida de los narcotraficantes. Por otro lado, muchos artistas argumentan que simplemente están contando historias populares y que no son responsables de cómo su público interpreta su música.
En cualquier caso, el incidente ha generado un debate sobre la responsabilidad de los artistas en cuanto a su contenido y su impacto en la sociedad. También ha puesto en cuestión la libertad de expresión y la censura en el mundo de la música. Mientras tanto, Los Alegres del Barranco han prometido tomar medidas más rigurosas en sus espectáculos en el futuro, y esperan poder recuperar sus visas para poder seguir trabajando y presentándose en Estados Unidos.